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Salud Privada en Chile

El sistema de la Instituciones de Salud Previsional (ISAPRES) fue  creado el año 1981 y ha permitido la expansión de la actividad médica privada y el auge de la inversión en clínicas, centros médicos, laboratorios, entre otros.

Las ISAPRE son instituciones privadas que captan la cotización obligatoria de los trabajadores que libre e individualmente han optado. Estas instituciones otorgan servicios de financiamiento de prestaciones de salud a un 16% de la población en Chile. Los servicios de salud y el financiamiento de las licencias médicas por enfermedad se prestan con cargo a las cotizaciones. Las prestaciones de salud se entregan a través del financiamiento de las mismas mediante la contratación de servicios médicos financiados por las Isapres.

En su presentación, durante el Encuentro Nacional de Salud, ENASA 2010, el Presidente de ISAPRES de Chile presentó el siguiente balance del sector:

INTRODUCCION

Como ya mencioné, la salud, es uno de los asuntos que mayor interés concita entre las personas de nuestro país: 36% de los chilenos (según la última encuesta CEP), manifiesta que la salud es uno de los temas que más le preocupa.

He participado en muchas versiones de ENASA, pero la de este año me resulta especial. Después de un período alejado del día a día del gremio, he aceptado la solicitud a participar nuevamente en calidad de Presidente de la Asociación de Isapres y a hacerlo con un especial desafío: llevar al sector un paso más allá, reforzando nuestra participación como un actor del sistema de seguridad social, aportando desde lo que constituye nuestra esencia: la de ser un seguro privado que facilite a sus beneficiarios el acceso a servicios de salud de calidad.

Creo que todos vamos a estar de acuerdo que es realista tener como ambición que los chilenos accedan a un sistema de salud que se concibe como un modelo de protección universal, suficiente y satisfactorio. Si aspiramos legítimamente que nuestro país cruce la barrera del desarrollo y seamos un país de ingresos comparables a los Portugal o incluso España el año 2020, tal como lo ha planteado el Presidente Piñera, la Salud no puede quedarse atrás.

Por lo mismo, creo que todos vamos a estar de acuerdo que debemos despejar la frente, mirar y reconocer las luces y sombras que recorren no sólo a las Isapres sino que, en general, a todas las instituciones, públicas y privadas, comprometidas en esta labor.

PARA EMPEZAR, ¡CIFRAS!

  • En 1981 éramos algo por sobre 11 millones de habitantes, treinta años después somos 17 millones y al 2040 seremos sobre 20 millones de personas.
  • La esperanza de vida al nacer hace treinta años era de 71 años hoy es de 78 y en el 2040 será de 81. Como las tasas de natalidad son bajas, la población chilena envejece.
  • En el año 2008 cada chileno recibió alrededor de 4 consultas médicas por persona (4,2 en Isapres y 3,7 en Fonasa), lo que representa un incremento sustantivo respecto de lo observado a comienzos de la década de los 80, treinta años atrás, que no alcanzaban a ser 2. Si bien habitualmente tendemos a ver estos números con perspectiva de costo técnico, las cifras representan a su vez un incremento del acceso a los servicios médicos de todos los chilenos.
  • Chile tiene casi 6.000 camas hospitalarias en clínicas privadas – sin considerar a las Mutuales-, esto es: el 15% del total, y en los próximos años este número se verá incrementado por nuevas inversiones que se están realizando.
  • En la última década, el sector privado duplicó su capacidad instalada para ofrecer servicios médicos a nuestros compatriotas y las Isapres han aportado de forma importante en este crecimiento.
  • Una creciente importancia han ido adquiriendo también en la última década los servicios que el sector privado ofrece a beneficiaros de Fonasa que usan Libre Elección: casi la mitad de las atenciones ambulatorias del sector y cerca del 20% de las hospitalizaciones.
  • En la actualidad, un 16% – 2.7 millones – de la población chilena está en Isapres. Sin embargo, de los sobre 12 millones que están en Fonasa, casi la mitad de la población dice que si pudiera financiar el plan de salud, estaría en el sistema privado. En todo caso, el registro del último año muestra un crecimiento de la población beneficiaria de Isapres.

CAMBIOS/PROPUESTAS

¿Qué hacer ahora, entonces, si queremos mejorar la salud de todos los chilenos?. Dado que hemos avanzado mucho, basta revisar las cifras expuestas y otras tantas. Entonces, claramente, no se trata de echar abajo lo que tenemos sino reconocer que existe una base sólida desde donde seguir construyendo.

El objetivo de cualquier cambio que se proponga es que la salud puede ser provista con otros estándares: mejor calidad, oportunamente y con satisfacción de los pacientes. Y por eso no podemos eludir la tarea de conseguir que más de nuestros compatriotas puedan acceder a ello. Este es el verdadero progreso.

Debemos construir sobre estas bases sólidas el sistema de salud que queremos todos los chilenos, uno que se acerque más a un sistema de seguridad social en el cual converjan la tarea de proteger y diversificar los actores públicos y privados, como elementos fundamentales de la salud chilena.

Creo sinceramente que Chile está en posición de plantearse y resolver con éxito un desafío de estas características, precisamente gracias a lo que hemos logrado hacer hasta ahora. Chile está en posición de mostrarle al mundo que sí es posible construir soluciones universales para la protección de la salud en un estilo moderno, que garantice al mismo tiempo la libertad de elección de las personas del sistema al que quieren pertenecer, con el grado de eficiencia que este sector requiere. Y que el sector privado puede participar, junto al sector público, en ese desafío.

¿Pero, por dónde empezar? Quiero proponer dos aspectos que me resultan claves abordar: el primero, es la transparencia del sistema y el segundo, la sustentabilidad financiera del mismo.

La TRANSPARENCIA EN EL SISTEMA la definimos como claridad y visibilidad de todos los procesos involucrados. Partiendo por casa, las Isapres, tenemos que mejorar. Por ejemplo, debemos avanzar en implementar el cotizador de planes on-line, aranceles comunes y opciones para cautivos.

En este ámbito, no puedo dejar de mencionar las utilidades del sistema, elemento por el cual somos muy criticados, para el año 2009 estas alcanzaron  $771 anuales por beneficiario, monto que bajo ningún criterio puede ser entendido como un exceso (COMPARADO CON QUÉ ¿cuanto son las utilidades por paciente en otros países?, algún ejemplo internacional con el que podamos compararnos…). Asimismo, las Isapres pagan anualmente alrededor de Mill$ 70.000 sólo en impuesto al valor agregado IVA.

Pero en la misma línea, creo necesario que los otros actores del sistema también hagan un aporte a la trasparencia. Sería un gran avance que, en la lógica de asumir la salud como una tarea de todos, los prestadores se alinearan más fuertemente en construir con nosotros soluciones asequibles para nuestros usuarios. Una herramienta concreta para mejorar esta situación, es acordar normas técnicas comunes, de tal forma que todos los participantes interpreten las atenciones y beneficios del la misma forma, minimizando los conflictos para los beneficiarios. Además es útil conocer índices de desempeño, tales como días estada, re-hospitalizaciones, re-intervenciones, y otros, que aporten información a los usuarios para una adecuada elección. El mecanismo de acreditación puesto en operación por la Superintendencia de Salud es un aporte, pero que no debe frenar la búsqueda, en conjunto, de mejoras para el sistema privado de salud, y no esperar a que la autoridad los establezca.

Y en el caso de los usuarios, que hicieran un esfuerzo activo por informarse en los temas de salud y que tomaran conciencia de que no solo tienen derecho a usar el sistema sino que también deben cuidarlo y hacerlo mejorar ¿alguno de ustedes conoce cual es su prestador preferencial en caso de urgencia?, la mayoría no sabe usar la cobertura catastrófica CAEC, una exitosa experiencia chilena de cobertura universal. Otro ejemplo, en general los objetivos sanitarios fijados para el período 2000 al 2010 se alcanzaron, sin embargo el país quedo en deuda en áreas de autocuidado, como obesidad, alcohol y tabaco. En este mismo aspecto, no obstante que las Isapres tiene incluido en sus planes exámenes preventivos anuales, estos son muy poco usados ¿creemos realmente que es mejor prevenir que curar?

Asimismo, se debe buscar un medio para evitar abusos por impagos, el plan de salud se financia con las cotizaciones de todos los adscritos, cuando alguno de ellos busca recibir la cobertura evitando pagar el valor que le corresponde, esta perjudicando a todos los otros cotizantes. Este hecho no es infrecuente en el sistema, – pudiendo alcanzar $80.000 millones anuales – por lo cual se deben buscar mecanismos para evitar esta situación.

Tenemos un gran camino por delante para que las personas valoren de un modo más apropiado los esfuerzos que significan los beneficios que obtienen. En ninguna parte se le informa a la persona que del costo total de su atención un porcentaje importante fue pagado por su Isapre.

LICENCIAS MÉDICAS

En materia de licencias médicas, un tema que está en la coyuntura en estos momentos – y frecuentemente -, hemos sido herederos de la provisión de este seguro que ha estado históricamente alojado en el sector salud pero que, debemos reconocer, es otro giro muy distinto al plan de salud. No obstante lo anterior, creo que hemos logrado desarrollar un sistema de contraloría eficaz, dentro de los plazos que tenemos para pronunciarnos sobre cada licencia, pero creo que el costo de llevarlo a la práctica ha tenido un fuerte impacto, particularmente en nuestra imagen. En todo caso, la necesidad de realizar este estricto control ha quedado demostrada recientemente, al conocer un eventual mal uso de este beneficio por parte de un grupo reducido de médicos que habrían emitido sobre 200.000 licencias el año pasado.

Asimismo, se escuchan propuestas de eliminar el deducible de tres días, lo cual traería como consecuencia inmediata un aumento de un 30% del costo de este seguro, y además una condición que podría significar un mayor abuso en el futuro.

El camino en el corto plazo es un mayor control de aquellos casos evidentes, como el indicado anteriormente y crear los incentivos para que se utilice racionalmente el beneficio.

Si hablamos de sombras, sin duda que el abuso de las licencias médicas es una, un abuso que le cuesta al conjunto del país. Afecta a la transparencia y al buen empleo de los derechos. Grava de una forma injustificada la sustentabilidad del sistema, distrayendo recursos que deben tener destinos mejores.

Y aquí viene el segundo aspecto que me resulta clave en pos de avanzar en la dirección del sistema de salud que deseamos, EL FINANCIAMIENTO ¿Cómo se financia hoy y cómo se financiará en el futuro este sistema?

En la práctica todos pagamos la cuenta final, ya sea a través de la cotización personal – 7% o adicional – o vía impuestos generales, directa o indirectamente, antes o después. Por esa razón, todos estamos obligados a participar en esta conversación. De hecho, es lo que se nos ha estado demandando desde el Tribunal Constitucional.

En efecto, el fallo del tribunal constitucional – sobre una ley que había sido modificada recién el 2005 – ha dejado un período de incertidumbre, actualmente existen muchas interpretaciones respecto de los efectos prácticos de dicho fallo. Por esto, es importante que el ejecutivo y legislativo resuelvan esta inquietud a la brevedad. Respecto de la aplicación de tablas de factores por riesgo, uso que esta normado en la ley vigente, donde se establecen diferencias máximas entre personas de diferentes riesgos, límites a los cuales las Isapres  no llegaron, no obstante lo cual fueron igual cuestionadas.

También es necesario señalar que el riesgo de enfermar  tiene directa relación con el sexo y la edad de las personas y que las restricciones para tarificar en función de ellos deberían movernos hacia otra solución.

Por otra parte, actualmente se utilizan los recursos de protección para detener alzas de precios base, lo que resulta en una discriminación de precios al interior de cada plan y además en un elevado pago por costas – honorarios de abogados – por los juicios propiamente tal – sobre Mill$1.300 – cifra que cuadruplica el monto de los beneficios que alcanzan estos mismos cotizantes: ¿Cómo puede ser esto?

Lo central es asumir que las exigencias que establecemos al sistema de salud sean claras y, a la vez, sean sustentables en el largo plazo. Sabemos bien que no es cuestión de dar derechos que no pueden ser abordados por la sociedad el día de mañana. Lo que hoy vemos en Europa son precisamente conflictos por promesas que ya no se pueden cumplir, razón por lo cual han debido “precarizar”, desde su punto de vista, sus sistemas sociales. Entonces, al centro de esta reflexión están los derechos que queremos garantizar universalmente para todos. El plan de salud garantizado, ¿en qué consiste? Y luego, cómo es que esta cobertura se financia.

Sin embargo, la pregunta por el financiamiento no es la última que nos cabe resolver. También es relevante saber cómo haremos para que las personas puedan, de manera creciente, elegir a sus aseguradores y cómo el sistema prestador de servicios, incluyendo aquí la red asistencial pública, se actualizará para ofrecer servicios a costos razonables y de calidad para todos.

(CIERRE)

Las Instituciones de Salud Previsional chilenas hemos realizado una contribución sustantiva al desarrollo del sector de la salud en Chile. Nos asalta la convicción de que podremos seguirlo haciendo frente a los desafíos que se despliegan en el horizonte.

Es mí personal convicción.

Muchas gracias

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